viernes, 13 de noviembre de 2009

Confesión

Queridas queridísimas y queridos queridísimos,

Entre tu cuello y tu pelo
ha hecho el nido una avecica
se quita el hambre en tus pechos
y la sed con tu saliva

¿Tú piensas en otra cuando estás con tu legítima? ¿No? A mí me pasó el otro día. Tampoco hay que tomárselo a la tremenda, digo yo. Basta con cortarlo, y aquí coincido con el duque de Feria, antes de que vaya a mayores. El caso es que no es tan fácil. Échale un vistazo, por ejemplo, a la historia de la Literatura. La universal, ya que nos ponemos. A Shakespeare mismo. ¿De qué hubiera vivido el muchacho sin su poco de catre culpable? ¿De traiciones, muertes alevosas, ambición desmedida y personajes despiadados? Paparruchas. ¿Y Paulo Coelho? ¿Y Corín Tellado? No quiero ni imaginarlo. Me he acordado mucho en estos días de San Agustín, porque soy muy de eso: "Dame, Señor, la castidad, pero no ahora".
No había casi puesto el pie en Madrid cuando fui a tomarme una caña con la María. Rubia y fría, me supo a poco. Y es que he probado la piel tostada, con sabor a cereal, tibia y amarga, de la cerveza de verdad, la 'ale'. Calor de hogar, que calienta sin quemar, me dije, bebiendo de otra Mahou. No importa. Siempre nos quedará algun pub, algún día, en algún lugar.
Londres no se acaba ahí, ¡qué va! La comida inglesa está bien rica. Ni rastro del sandwich de cáscara de pepino, uno de los mitos de mi infancia, junto a los Reyes Magos y Eva Nasarre. Zámpate un puré de patatas con salchichas o un pastel de ternera y me dices, si te queda resuello.
El mal tiempo tampoco lo es tanto. ¿Te piensas que van todo el día con gabardina y paraguas? Ésa era mi idea. Niet, niet, niet. Te levantas con un día de perros, con bien de lluvia y de frío, por ejemplo. Al cabo de un rato de sentirte como Kurt Cobain después de leer "La metamorfosis", te sale un sol que ni en Sevilla en el Corpus, que es lo más grande del mundo, sentrañita mía. No lo mejora ni el Señor Lobo.
Y, sobre todo, Londres tiene a los titos. Me han sacado de paseo, me han enseñado la ciudad, me han acogido y me han soportado. Y siempre han dicho que sí a la siguiente. Andres y Endur, queridos míos, sin vosotros, no hubiera sido lo mismo. Gracias. Y más, muchas más gracias.
A estas alturas, creéis que os estoy escamoteando lo malo, ¿eh, pillines? A ver cómo os lo explico, ¿sabes de ese primer pedete que se le escapa a tu nueva novia delante de ti? Pues eso.





Besos a tutiplén.

P.D.: ¡Todos somos Blanco Herrera!
P.P.D.: Pepe y Toni, enhorabuena por la zagala. Muchos besos pa' los tres. Alegría me habéis dado, oye.
P.P.P.P.D.: Cristina y Alfredo, siento haberme perdido vuestra boda, me pillaba un poco retirao. Enhorabuena también y que comáis muchas perdices.
P.P.P.P.P.D.: A la María jamás, jamás, se le ha escapado nada.
P.P.P.P.P.P.D.: ¡Más besos, leñe!

2 comentarios:

Trainer dijo...

Feliz cumpleaños,señor Alberto.

Er Alberto dijo...

Muchas gracias, señor Trainer.

 
Personal Blogs - Blog Rankings