viernes, 30 de julio de 2010

¡Viva México, carajo!

Queridas queridísimas y queridos queridísimos,

Y si Adelita se fuera con otro,
la seguiría por tierra y por mar
si por mar en un buque de guerra
si por tierra en un tren militar

El potasio* es de natural caprichoso y se lleva regular con el agua. Le echas un poco y oye, la cosa va bien, pero hazlo al contrario y verás. Mejor prueba con un Gremlim, que quedan más monos.
El Sergio se va a México a vivir y decidió festejarlo en una cantina madrileña. Chela va, mezcal viene, nos pusimos como garrapatas. La Dirección, que pasaba por aquí, se unió al baile. Estos dos no reaccionan al agua y da igual el orden en que los mezcles. Eso sí, el efecto en la cabeza el día siguiente es el mismo.
Contar una fiesta es como explicar un chiste, así que no os voy a dar la brasa. Como dice Madre, el cuerpo la hace y el cuerpo la paga y ayer nos jartamos de firmar letras. Con la última neurona que me has dejado y con la mano en el corazón, no vaya a ser que se me pare, te lo digo: querido Sergio, que te vaya bien chingón.





Besos a tutiplén.

P.D.: ¡Todos somos Blaco Herrera!
P.P.D.: ¡Más besos, leñe!

* No tengo nada claro que sea el potasio. He estado rebuscando en el internet y no he encontrado una fuente fiable. Me acuerdo que lo estudiábamos en el colegio, cuando todavía se llamaba EGB, así que lo mismo ya ni siquiera explota lo que quiera que fuese. Si hay alguien por ahí con algunos rudimentos de química le agradecería que me lo confirmara o desmintiera. Por favor.

viernes, 23 de julio de 2010

Cabañuelas

Queridas queridísimas y queridos queridísimos,

Aquel que quiera saber
de que color es la pena,
que se quite los calzones
y se arrime a una colmena (*)

"Cuidado con las cabañuelas". La María y yo estábamos pensando en las vacaciones: "¿A la playa?". "¿Tiene chiringuito?". "¿A la montaña?". "¿Hay bar?". Somos muy de servicios mínimos. Es entonces cuando la sombra de Padre pasó tras nosotros y nos lanzó ese oráculo. Casi me tengo que pulsar Ctrl+Alt+Del.
El de Saw te monta un telefilme con menos de eso. Plano general: tú dándote un bañito. Primer plano: tu cara relajada y sonriente. Plano bajo el agua: chacho, deja de hacer pis. En un repente se abre plano y, zas, la cabañuela.
Las cabañuelas, igual ya lo sabéis porque sois gente leída, son un método tradicional de predecir el tiempo. Viene a ser que tu coges el mes de agosto y que, según como sean los primeros días, predices todo el año. Ponerte un sombrero de labriego ayuda mucho.
La segunda quincena de agosto, según ese metodo, lo mismo te jarrea que te pelas de calor. De ahí el comentario de Padre. El que avisa no es traidor. Haz como veas pero yo que tú ya estaba preparando las maletas. Antes de que sea demasiado tarde.





Besos a tutiplén.

P.D.:¡Todos somos Blanco Herrera!
P.P.D.: ¡Más besos, leñe!

viernes, 16 de julio de 2010

Chatear x chatear

Queridas queridísimas y queridos queridísimos,

Mocita, por tus amores
me cobraste cinco reales
mocita, no seas tan cara
yo puse los materiales (*)

Los ludistas estaban de uñas. Con Inglaterra inundada de maquinaria industrial, los obreros veían escasear su trabajo. Pensaban, claro, que un cacharro que trabajaba por cuatro, o por diez, mandaba a diez mozos al paro. Si añoráis los viejos tiempos, echadle un ojo a los subsidios de desempleo de principios del XX.
Estos jóvenes alocados se disolvieron pronto, sí, y la tecnología avanzó imparable: radio, teléfono, televisión y ¡el ordenador! Ni me acuerdo ya de lo que hacíamos antes los jóvenes para ver pornografía. Creo que juntábamos unos denarios entre unos cuantos y luego nos pasábamos los mármoles, pero no me hagas mucho caso. Ni siquiera me viene a la memoria cómo se pronunciaba el punto y coma ;-)
El siglo XX trajo, además, el método científico. Experimentacion, comprobación, falsabilidad y bla, bla, bla. Si añoráis los viejos tiempos, echadle un ojo a los serruchos con los que curaban antes las enfermedades. O a las pócimas.
A medio camino entre el método ciéntifico y esos brebajes está la fermentación del vino. No el de ahora, con sus cubas de acero y sus controles sanitarios, no. El que se bebían los abuelos Tomás y Estebán. Eran de Murcia y allí se bebe Jumilla. Aguardientes hay que dejan menos resaca.
Ese tintorro tenía una producción sencilla. De la uva salía el mosto y a esperar que fermentara. A veces, el proceso no arrancaba. Sabéis aquello de que el vino es un organismo vivo, ¿no? Pues para echar un cable, había quien le añadía unos perritos muertos. El que dice perros, dice ratas, o gallinas. Lo que tuviera a mano. Cuerpos inertes de vecinos también eran bienvenidos. La materia orgánica le daba un empujón al proceso.
Leyenda urbana o cosas de Luca, que me lo contó el otro día, dejo la interpretación a tu criterio. Todo puede ser. Ahora visualiza los pies de los labriegos que pisaban la uva y dime qué te parece mejor.
Tomás y Esteban, como tantos otros, fueron unos adelantados a su tiempo. Cuando Sillicon Valley era una pradera para cazar indios ellos ya andaban trasegando el vino de las tabernas. Tecnología sin cables, vino tras vino, conectaban rápido. No hay como chatear para conocer gente.





P.D.: Besos a tutiplén.
P.P.D.: Va por vuestros abuelos. Y por los míos, leñe.
P.P.P.D.: Por cierto, las canciones de las últimas tres semanas han salido de aquí.
P.P.P.P.D.: ¡Más besos, leñe!

viernes, 9 de julio de 2010

Placeres veraniegos

Queridas queridísimas y queridos queridísimos,

La guitarra pide vino
y las cuerdas, aguardiente,
y el tocador que la toca
una muchacha de a veinte. (*)

Estás en la playa, ¿a qué sí? A gustito, con las olas acariciando las plantas de tus pies y un Tequila Sunrise en la mano que te queda libre. La otra, descuidada, reposa en el muslamen de alguna bella criatura. Tienes que hacer tiempo antes del vermú de mediodía. Removido o agitado, tanto da, pero sin aceituna y con sifón, sólo faltaría. Refinado y popular, como tú eres. Después, mariscada hasta que los dedos alcancen textura de garbanzo en remojo. Sólo hembras seleccionadas. De crustáceos, me refiero.
La siesta es imperdonable antes del paseo por la costa de la tarde, ¿eh? Quizá, por qué no, te acerques a esa cala escondida con tu picnic y una manta. Y dormir allí, que para eso has ido en buena compañía. La luz de las estrellas bastará para descorchar el champán. ¿No es hermoso el sonido del mar?
Sigo en Madrid y, a pesar de todo, no hay nada como pensar que siempre hay alguien que puede estar mejor que tú. Relaja, qué quieres que te diga. Igual hasta refresca esta noche.
Un segundo, que lo mismo no lo he expresado bien. ¿Has visto a esa señora oronda y bigotosa que está a tu lado en la arena? ¿Y al señor con su portamonedas colgando que la acompaña? ¿Está el chiringuito lleno y la ensaladilla rusa te suelta el vientre con mirarla de soslayo? No pensaste que tus vacaciones fueran a ser en una viñeta de Forges, ¿verdad?
Bien, quizá ahora sepa explicarme mejor. Es en estos momentos, cuando YO estoy pasando calor en la capital, que me consuela hacerte pensar que hay alguien que está mejor que TU. ¡Ay, señor, qué sería de la vida sin estás pequeñas miserias!





Besos a tutiplén.

P.D.: ¡Todos somos Blanco Herrera!
P.P.D.: ¡Más besos, leñe!

viernes, 2 de julio de 2010

Terapia de tasca

Queridas queridísmas y queridos queridísimos,

En casa del tío Vicente
con tanta gente que habrá, que habrá.
Son los mocitos del pueblo, leré,
que con las mozas quieren bailar.

"Llevo quince años de análisis, le concedo otros dos a mi analista y luego me voy a Lourdes". El Sr. Allen se ve que tiene cierto mosqueo con eso de las terapias. Al precio que se han puesto, no me extraña ¿Quieres saber de qué pasta estas hecho? Woody, tú lo que necesitas es una conga.
No cualquiera, no. Hay una de lata que da hasta ardores. Empieza a sonar nosequé de Jalisco y como un resorte miras a tu cuñado, que se ha pasado toda la comida tirando migas de pan al personal, y te vas al baño. Ése es un modelo.
La conga de bellota es la que no te ves venir. La vergüenza propia y la ajena, en una milésima de segundo, libran una guerra donde sólo habrá vencidos. Ahí reside su grandeza. Luego vienen las dos grandes decisiones.
La primera, ¿por los hombros o por las caderas?, te dice cómo te posicionas ante los retos. La segunda, ¿arrimo o no arrimo?, te muestra cómo los resuelves. Las copas que lleves encima son los apoyos estratégicos que necesitas. Saca tus propias conclusiones.

¡Cooooooooonga!





Besos a tutiplén.

P.D.: ¡Todos somos Blanco Herrera!
P.P.D.: ¡Más besos, leñe!

viernes, 25 de junio de 2010

Remedios caseros

Queridas queridísimas y queridos queridísimos,

¡Oh vino que tanto alegras
y llenas todos los bares!
nacido en las verdes hojas
y pisado en los lagares. (*)

Gregorio Pacioli lo pasaba fatal. Una vida dedicada a esculpir madonnas en Venecia, rodeado de belleza y, aún así, algo fallaba. Años llevaba buscando solución y no había forma. El bloqueo era crónico, irremediable. ¿Has pasado por la M-30 en hora punta? Así era su tránsito intestinal.
La M-30 madrileña, para los que habéis viajado poco, es como el Paseo de la Estación en Jaén. ¿Eres de los otros, de los que este verano te vas a Vietnam? Pues que sepas que en Jaén hace el mismo calor, pero con menos mosquitos. Y las tapas, ni punto de comparación.
Señor, que se me va el santo al cielo, ¿por dónde iba? Alguien le dijo a Pacioli que lo bueno de verdad para lo suyo eran las uvas. Y decidió probar en versión jarabe. Seis botellas al día se trasegaba. Oye, como un reloj. No volvió a hacer ni una madonna y así estuvo hasta que estiró la pata, doce años después, gastándose el adelanto que el Senado le había dado por un buen puñado de estatuas.
La anécdota la cuenta Leonardo en sus "Notas de cocina". Leñe, pues claro que es Da Vinci. ¿Tú te lo imaginas con un mandil preparando gazpacho? Pues espera, que hay consejos para el ama de casa.
El agua de hervir col, por ejemplo, no la tires. Es muy buena para quitar esa mancha de sangre en el mantel, tú que eres muy de asesinar sin orden ni concierto. Seguro que ésta no se la sabía el Txumari Afaro.
La guía es muy completa. Recuerda mucho al "Mía" y hasta trae recomendaciones de comportamiento para los invitados. No hacia ellos, no, para ellos. Tu madre te hacía lavarte las manos antes de sentarte a comer, ¿verdad? Si ve esto le da un jamacuco:
"No ha de poner trozos de su propia comida de aspecto desagradable o a medio masticar sobre el plato de sus vecinos; no ha de escupir frente a él (mi señor), ni tampoco de lado; no ha de hacer insinuaciones impúdicas a los pajes de mi señor ni juguetear con sus cuerpos; no ha de golpear a los sirvientes (a menos que sea en defensa propia) (…)".
El Codex Romanoff, que dio pie a estas "Notas de cocina", se descubrió en 1981. Apareció mecanografiado por un tal Pascuale Pisapia que decía haberlo copiado del manuscrito original, que estaría en el Museo del Ermitage, de Leningrado. Shelag y Jonathan Routh encontraron las cuartillas y decidieron publicarlas. En el museo dicen que por allí no tienen nada, pero que están esperando que les entre esta semana.
La trayectoria gamberra de Mr. Rough tampoco es que sea la de Sánchez-Albornoz, bien es cierto, pero, ¿qué son esas minucias? Como acostumbraba a decir el propio Da Vinci: se non è vero è ben trovato.





Besos a tutiplén.

P.D.: ¡Todos somos Blanco Herrera!
P.P.P.D.: ¡Más besos, leñe!

viernes, 18 de junio de 2010

Mala follá

Queridas queridísimas y queridos queridísimos,

Yo pegue un tiro al aire
cayó en la arena
confianza en los hombres
nunca la tengas

La mala follá tiene denominación de origen. Hace unos meses estábamos en Granada y nos metimos por la noche en un bar para ver cómo son. Par de cañas y a ojear la lista de tapas. ¡Leñe, patatas asadas desde las 21.00! Cada uno tiene sus debilidades y una de las mías es ésa. Otra es mental, sí.
"¿Me pone una patata asada, por favor?". Correcto, educado y conciso, ¿no? "¿Qué hora es?", me pregunta el señor camarero. Algo va mal, parece. "Las nueve menos cinco". Sin inmutarse, espera un par de segundos y contesta: "Pues entonces". Para cuando mi cerebro tradujo la frase a "te vas a comer un mojón", el tipo ya se había ido.
Lo que no sabía es que la mala follá se exporta. Burgos, 2010. Esta historia es de Mireia. Estaba en el pueblo con su madre y entran al bar. Habla la madre: "Un café, por favor". Con el bullicio, la moza en la barra sigue a lo suyo. Se lo vuelve a repetir: "Un café, por favor". Gente de pueblo, dura de oído, se lo dice de nuevo. La camarera, por fin, mira, se acerca, se inclina y, muy, muy despacio, le suelta: "Entonces qué te pongo, ¿tres cafés?".

Buen fin de semana, criaturitas. Aquí va una nueva recomendación de La Dirección:



Ahora, un duelo de poner caras. Sólo falta Jim Carrey:



Besos a tutiplén.

P.D.: ¡Todos somos Blanco Herrera!
P.P.D.: ¡Más besos, leñe!
 
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